Un asunto polémico. Los CIE
En los presupuestos Generales del Estado para el año próximo están previstas tres partidas para los CIE del Campo de Gibraltar, que vienen detalladas en el “Anexo de Inversiones Reales para 2021 y Programación Plurianual Anualizada, en concreto son:
- Código de Programa 0317 “Nuevo CIE de Algeciras” por 26.775.000€.
- Código de Programa 0343 “Mejoras, reformas CIE de Tarifa” por 318.000€.
- Código de Programa 0345 “Mejoras, reformas CIE de Algeciras” por 1.073.000€.
Sin embargo, en los mismos presupuestos, las Inversiones Reales para la mejora de la conexión ferroviaria Algeciras Bobadilla, tan necesarias para el desarrollo de la Comarca y la generación de empleo, el gran problema del Campo de Gibraltar, es de solo 35 millones de euros. Creo que nuestra comarca tiene unas necesidades más perentorias que la de los CIE.
Un CIE, para que se sepa, es una especie de limbo jurídico al que llevan a las personas extranjeras procedentes de países pobres, para poder expulsarlas no se sabe cuándo, aunque el límite legal es de sesenta días. La contradicción de esta decisión ministerial queda clara en el comunicado que a este efecto ha hecho la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía en Algeciras.
También José Chamizo, exdefensor del Pueblo Andaluz, se refiere al tema, con estas palabras: “Hay que buscar alternativas, si fueran necesarias, a los CIE, estos lugares de detención más parecidos a una cárcel que a otro lugar, es un deber ético de las personas que hoy gobiernan y un derecho de la ciudadanía a rechazarlos”.
Porque son muchos los colectivos sociales además de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, que rechazan las inversiones en los CIE del Campo de Gibraltar, porque en ellos se priva de libertad a personas que no han cometido ningún delito. En estos centros se interna a personas por el simple hecho de migrar, de mejorar sus condiciones de vida. Son espacios de gestión policial opaca, llena de irregularidades y que deja desamparadas a las personas que son encerradas detrás de sus muros. Los CIE son una mancha en un Estado de derecho, cuando en la Ley de Extranjería se prevé otras alternativas.
Los CIE, además de costoso son ineficaces, pues en años precedentes, según las estadísticas del Ministerio del Interior, el número de deportaciones que podían ejecutarse apenas alcanzaba el 30%. O sea, este hecho evidencia que no se garantiza el fin que justifica su creación (la materialización de la expulsión). El modelo de CIE ha fracasado en el estado español. No sirve y nos denigra como sociedad, por lo que los ciudadanos y los diputados que los representan deberían rechazarlos, como ha pedido la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía. La pandemia ha demostrado que la inmigración se puede gestionar de otra manera. Hay que humanizar una norma que va contra los hombres y mujeres que solo aspiran a una vida algo mejor. Otro mundo es posible.