La nueva normalidad
La semana pasada, el Gobierno publicó el decreto-ley que regulará la “nueva normalidad”, vigente en todo el territorio español a partir del domingo 21 de junio, cuando finaliza el estado de alarma y llega el verano. Así que adiós al estado de alarma que ha durado 99 días.
Entre las medidas para la próxima semana se mantiene el uso de mascarilla obligatorio en el transporte público y en cualquier lugar en el que no se pueda mantener el metro y medio de distancia obligatorio en todo el territorio nacional.
Las medidas del decreto-ley se aplicarán en todo el territorio nacional, aunque de forma diferente en cada comunidad autónoma, hasta que el Gobierno declare la finalización de la situación de crisis sanitaria por estar controlada con una vacuna o un tratamiento eficaz.
Por otra parte, desaparecen las restricciones de movilidad entre comunidades y se recomiendan medidas para la reincorporación progresiva del trabajo presencial, si bien se fomenta el teletrabajo.
Muchas de las decisiones dependerán de cómo evolucione la situación las próximas semanas, por ejemplo, la limitación de aforo en bares, tiendas o lugares de ocio, porque cada comunidad autónoma tomará sus propias medidas.
Pero, no todas las regiones llegan al domingo en las mismas circunstancias. Galicia fue la primera comunidad en estrenar la nueva normalidad el pasado lunes. Este viernes se han sumado País Vasco, Cantabria y Cataluña. Y todas las demás regiones entrarán en la nueva normalidad el domingo 21.
Corresponderá a los órganos competentes de la Administración General del Estado, de las Comunidades Autónomas y de las Entidades Locales, en el ámbito de sus respectivas competencias, las funciones de vigilancia, inspección y control del correcto cumplimiento de las medidas establecidas en el decreto-Ley.
En las medidas planteadas para la vigilancia epidemiológica, se responsabiliza a las comunidades autónomas de garantizar que, en todos los niveles de asistencia y, sobre todo, en atención primaria, a todo caso sospechoso de covid-19 se le realicen pruebas diagnósticas, PCR u otra técnica, “tan pronto como sea posible”.
También, en el decreto-ley, se mandata a las autoridades competentes para garantizar la suficiente disponibilidad de profesionales sanitarios con capacidad de reorganización según las necesidades de cada momento. Por lo que se hace más necesario que nunca reforzar las plantillas, y así poder llevar a cabo una gestión y una atención adecuada.
Por eso, cada autonomía debe tener un número suficiente de profesionales para la prevención y control de la enfermedad, su diagnóstico temprano, la atención de los casos y la vigilancia epidemiológica. Es decir, garantizar una sanidad pública suficiente y de calidad, con la precaución como mejor consejera, tanto colectiva como individual, para encarar esta nueva etapa.
Se ha planteado la idea para evitar desbarajustes en esta etapa de la creación de un Centro Estatal de Salud Pública. Así lo anunció el ministro de Sanidad el jueves en el Congreso de los Diputados. No con la pretensión de "quitar competencias", sino de que sea un órgano de coordinación para temas de rastreo de casos y vigilancia epidemiológica.
Ahora mismo habría 17 sistemas gestionando la situación, pero debemos ser conscientes de que no sirve de nada tener algo bajo control en un territorio si en el de al lado no lo está. No es una cuestión de liderazgo político sino de coordinación. Así que deberá haber un "marco común a nivel estatal", porque hay que evitar que se den "17 'nuevas normalidades' diferentes", señalaban hace apenas una semana desde la Organización Mundial de la Salud.