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  • Diario Digital | jueves, 04 de junio de 2026
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Los parques públicos de Algeciras

Terminada la desescalada, tras el estado de alarma por el coronavirus, se han abierto los pocos parques públicos de Algeciras. Son pocos, y además están abandonados, porque durante el crecimiento urbano de los años setenta y ochenta se olvidaron totalmente de integrar más espacios naturales en el planeamiento urbanístico de la ciudad.

Los parques públicos de Algeciras

Ayuntamiento y promotores desgraciadamente olvidaron los beneficios que se derivan en una ciudad de la introducción y posterior integración de la naturaleza en las áreas urbanas, no como un mero factor estético, sino como un elemento básico para su habitabilidad, dadas las múltiples funciones de la presencia de la naturaleza en el medio urbano.

Los parques y las zonas verdes son una importante aportación al medio ambiente urbano, ya que regulan los factores climáticos relativos a la temperatura, humedad, viento. En definitiva, favorecen el confort climático de las áreas urbanas y posibilitan mejoras en la calidad ambiental, al mismo tiempo disminuyen los efectos ambientales nocivos como el polvo, la contaminación de gases de las industrias de la Bahía y el ruido del Puerto.

Sin embargo, los pocos parques que hay en las diferentes barriadas de Algeciras están abandonados. Hoy hablaré del parque Smith o de las Acacias como paradigma de lo que ocurre en todos los demás parques algecireños: malas prácticas, peor mantenimiento, pérdida enorme de su patrimonio arbóreo, sobre todo de las especies más antiguas y valiosas sustituidas por arboles de crecimiento rápido o invasivo…

Esta disminución del arbolado, y su sustitución por especies de crecimiento rápido e invasoras, es constatable gracias al catálogo publicado por el Instituto de Estudios Campogibraltareños “Parque las Acacias de Algeciras: estudio actualizado de su arbolado" elaborado por Antonio Rizquez, en la Revista Almoraima nº15, artículo 27 del año 1995.

Son varios los parques y jardines tradicionales de la ciudad, catalogados en el PGOU, que presentan un interés especial en sus trazados y en su flora, y deben ser preservados por su interés histórico, urbanístico y etnográfico como exponentes de la identidad local: 1. Jardines del Hotel Reina Cristina; 2. Jardines Vías y Obras RENFE. Av. Agustín Bálsamo; 3. Jardines de los chalets de la Calle Alexander Henderson; 4. Parque de las Acacias; 5. Parque María Cristina; 6. Jardín del Asilo de Ancianos. Calle Teniente Miranda; 7. Jardines de la Fábrica de Conservas y Juzgados; 8. Jardines del General y del cuartel de Santiago.

Por cierto, no han hay otro inventario posterior al de 1995 y han transcurrido ya 25 años. Otro gran problema de este y otros parques es que carecen de caminos que lo recorran, y ante esto, los distintos jardineros, en vez de hacer limpieza de esos caminos pasan la máquina desbrozadora por toda la superficie del parque, matando toda la vida que pueda albergar y dejando toda la superficie como un secarral.

Este paso continuo de desbrozadoras es el único trabajo de mantenimiento que se realiza, y que no deja crecer nada, ni habitar nada. Si a eso le añadimos la falta de riego, cuando en estos meses sería muy necesario para mantener el frescor y hacerlos más agradable para habitantes y visitantes, ahora están hechos un desastre. Eso sí, hay instalaciones de riego colocadas, pero nunca usadas, y existe siempre la posibilidad de regar con mangueras.

En fin, hay que lamentar una vez más la mala gestión del Ayuntamiento para cualquier competencia municipal, pero en lo referente a los parques públicos y zonas verdes es un horror. Por eso no tengo más remedio que acordarme de los Locos del Parque, ciudadanos linenses, que han hecho un trabajo increíble en el Parque Reina Sofía de La Línea. Que pena me da mi pueblo.