Los remanentes de tesorería
El remanente de tesorería es el saldo que permite conocer, al final de cada ejercicio, la solvencia económica que tiene un Ayuntamiento como el de Algeciras para hacer frente a sus deudas, porque tiene en cuenta no solo los datos del ejercicio corriente sino también los anteriores.
En este periodo de crisis los Ayuntamientos han instado al Gobierno de España a respetar y garantizar la autonomía, que la Constitución y las leyes otorgan a las entidades locales para la gestión de sus recursos, mediante la flexibilización de la regla de gasto y poder disponer del 100% de sus remanentes de tesorería, porque una ley de 2012, aprobada por el PP, les impide hacerlo.
Esta semana la Junta de Gobierno de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha dado luz verde a la propuesta del Ministerio de Hacienda para la liberación de dichos remanentes y el uso del superávit de los ayuntamientos gracias al voto de calidad del presidente de la FEMP, el socialista Abel Caballero, que rompió el empate técnico de 12 votos a favor (PSOE) y 12 en contra (PP, Ciudadanos y Junts per Catalunya).
El texto aprobado ofrece a los ayuntamientos una aportación de los Presupuestos Generales del Estado de 5.000 millones de euros a fondo perdido (2.000 para este año y 3.000 para el próximo) siempre que pongan a disposición del Estado sus remanentes de forma voluntaria, que se devolverán en un plazo de 10 años a partir del 2022 como ingreso no financiero.
Los ayuntamientos podrán usar este dinero en actuaciones que se desarrollen en el ámbito de la agenda urbana, movilidad sostenible, cuidados de proximidad y cultura al objeto de que las entidades locales tengan un papel destacado en la reconstrucción del país tras la emergencia sanitaria. Este mecanismo se ha articulado para permitir el incremento de los gastos sin aplicar la regla o techo de gasto prevista en la ley para el equilibrio presupuestario.
Así que, el acuerdo permitirá a los ayuntamientos usar el superávit y salvar la legislación actual que impide, con carácter general, usar los remanentes de tesorería. Las medidas recogidas en el acuerdo se deberán regular en una norma con rango de ley en la que se establezcan plazos o procedimientos que permitan agilizar su aplicación, haciéndolo posible inclusive para los ayuntamientos morosos.
Pero, en este acuerdo no se presta la suficiente atención a los municipios sin remanentes, lo que ha llevado al PP a votar en contra y a Podemos a abstenerse. Sin embargo, los que ahora se quejan han tenido más de cinco años para poner en orden sus cuentas negativas con la posibilidad de acogerse a los planes de ajuste y los fondos de financiación, tanto de ordenación como de impulso financiero.
Ahora, el alcalde Landaluce dice que el Gobierno "roba el dinero de los algecireños" (el mismo eslogan demagógico que usan los catalanes) y ha explicado que cuando accedieron al gobierno en 2011, el remanente de tesorería era negativo, pero que ahora es positivo en 30,1 millones. Pero, ¿de verdad el Ayuntamiento tiene un remanente de 30 millones o es solo maquillaje contable?
Porque la contabilidad municipal no es fiable y está en observación por el Tribunal de Cuentas y el Mº de Hacienda por su anómala deuda viva, más 214,1 millones en el ejercicio 2019 (datos de Hacienda), sin contar su deuda comercial. El escaso remanente de Tesorería que aparece en sus cuentas está destinado a reducir su nivel de endeudamiento o ahora a financiar gastos del 2020. ¿No sé de qué se queja nuestro alcalde?
En definitiva, se trata de un acuerdo muy beneficioso y dar un poco de esperanza a los municipios, fruto de la negociación y que supone reforzar la autonomía de los consistorios y una devolución de las competencias que les había retirado el anterior gobierno del PP, con Rajoy al frente, confiscando las arcas municipales y echando una soga al cuello de los ayuntamientos que no podían abordar con sus remanentes de Tesorería las necesidades del municipio.