Cartas al director. Responsabilidad de los jóvenes en relación al Covid-19

Por José Carlos Robledillo

Tal y como está la situación actual, tanto a nivel provincial como municipal, los jóvenes todavía no tenemos conciencia de lo que estamos viviendo, de los cuáles yo me siento incluido e identificado.

Es por lo que quiero haceros sentir partícipes de la situación que estamos viviendo que la trasmiten los medios de comunicación, pero siempre hacer énfasis en pequeños argumentos nos pueden ayudar a entender un poco mejor los efectos de este virus.

Tenemos la percepción de que el COVID sólo ocurre en personas mayores, pero no tenemos la suficiente madurez de decir: vamos a hacer uso de la mejor vacuna que tenemos a nuestro alcance: "La responsabilidad".

La mayoría de los jóvenes sólo cumplen las medidas sin la presencia de algún familiar a su lado, pero cuando se encuentran en reuniones con amigos, todo cambia, nos transformamos y viajamos a un mundo paralelo donde: se nos olvidan que hay personas muriéndose, que nosotros somos los mayores portadores del COVID-19 y podemos matar de forma accidental sin darnos cuenta a un familiar al que hemos apreciado mucho tiempo, y que por no hacer caso a las medidas, hemos metido la pata y ese familiar ya no está con nosotros, sino una persona que ha fallecido a causa de nuestra irresponsabilidad y que se pudiera haber evitado.

Para concluir me gustaría hacer referencia al último programa de: "Cuarto Milenio", el cual pediría y haría petición a todos los colegios que mostrarán a todos sus alumnos, ese muchacho que trabajaba en una ambulancia, tuvo COVID-19 y paros cardíacos, exactamente 2, y ha contraído muchas secuelas, una de las principales: "La dificultad de la expresión gestual y lingüística". También hacer un llamamiento a todos los Españoles, en el municipio donde vivo, Algeciras, pedirles a todos los algecireños que cumplamos las medidas y que seamos responsables con nosotros mismos y que protejamos a los demás y a nosotros mismos. Más vale: varios días, semanas o meses sin quedar y estar más en casa que perder una vida, y más vale cercano a estos tiempos: una Navidad perdida que una vida perdida, porque hay que tener en cuenta y en consideración que vida sólo existe una, el momento para disfrutar cuando llegue la vacuna, llegarán.